Kiko Pastur
Ménage à trois de nada - Kiko Pastur
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Ménage à trois de nada

Dentro de la magia con monedas, siempre me encantó el célebre “three fly” de Chris Kenner, llamado originalmente “Ménage à trois“, en el que tres monedas viajan de una mano a la otra, estando siempre a la vista en la punta de los dedos. La visualidad unida a la imposibilidad.

Este juego es de los más versionados en el mundo de la numismagia, y suele presentarse como una secuencia visual o a lo sumo con una charla puramente descriptiva. En mi versión utilizo una estructura y un genial manejo original de mi hermano Román que permite enseñadas diabólicamente limpias. Fascinado por el método me sentí obligado a estudiar distintas presentaciones hasta que llegué al de las “monedas deseadas”. Finalmente incorporé un preludio un tanto irónico y disparatado en que la “nada” se considera el elemento principal.

El bueno de Paco Rodas, que tiene un excelente canal de youtube de vídeos de magia, quiso grabarme la rutina, aprovechando nuestro encuentro en el Congreso Mágico Nacional de Guadalajara 2013, y pese al sueño acumulado no pude negarme:

¿Qué interés tiene que tres monedas pasen de una mano a la otra? Es una acción elemental para la cual la magia no es necesaria, es decir, el resultado no representa el sueño o deseo de nadie. Por ello en mi versión creo una motivación, al provocar que las monedas se conviertan en objeto de deseo. Sugiero que la intensidad de tal deseo es tan aguda que perturba al espectador de manera que tiene la sensación de que le ofrezco las monedas. Por ello cree ver las monedas en la mano que le aproximo, cuando realmente es una ilusión producida por su deseo. Este planteamiento (causa ficcional) es coherente con el fenómeno (efecto mágico) de que las monedas aparezcan en la otra mano. El contexto de la propuesta me permite hacer los viajes a destiempo, no como aparición directa entre los dedos, que denotaría una acción más manipulativa, sino como un “darse cuenta”, que evoca más una sensación de sugestión.

El preludio de “hacer aparecer la nada” y que luego desaparezca y viaje de una mano a la otra, es un concepto que surgió durante un viaje a China (FISM 2009) en una discusión bizantina con mi colega Ángel Valera sobre si todos los efectos de magia se pueden interpretar como una transposición. Al analizar el caso de una moneda que viaja mágicamente de una mano a la otra ¿se transpone la moneda con la “nada”? Ese pensamiento me llevó a darle la vuelta a la tortilla y considerar la nada como el elemento principal. Cuando le mostré la idea al gran Miguel Ángel Gea recuerdo que me miró en silencio arqueando una ceja, y tras un largo instante ¿sabéis qué me dijo? Nada.

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